Necesito contratar un servicio de mensajería urgente internacional. Utilizo la mejor herramienta creada para ello, y encuentro en el primer resultado a una más que probable empresa seria sobre este servicio. Me fijo en su claim, y resalta en negrita la máxima efectividad de sus envíos, a cualquier parte del mundo, contrastada con más de dos décadas de experiencia.
En ese instante, variables como el precio, la identidad corporativa, el nombre de la empresa, o la ubicación de sus delegaciones, pasan a un segundo término para volverme a fijar en el claim de batalla. Un posicionamiento muy definido que, al menos a mí, siendo un potencial cliente, me convence por completo y apuesto por su (más…)


