Ayer tuvimos la cena de promoción (Viaró, 1982-1994, promoción Zenit). La cena de los 15 años. Éxito de convocatoria. No los conté, pero debíamos ser una treintena de exalumnos. Tiene su gracia ver la evolución de unos mequetrefes de 18 años que hoy son hombres hechos y derechos, algunos ya casados y con hijos. Parecíamos serios y todo. Pero no lo somos, que nadie se engañe
Lo cierto es que varios, aún sin vernos durante estos años, ya habíamos retomado el contacto por facebook. Sí, esa red social que tiene tantos fans como detractores. Yo estoy entre los primeros. Muchos amigos comentaban mi llamativa “adicción” a facebook y bromeaban con mi recurrente “actualización de mi estado” (esa función que te permite decir qué estás haciendo en cada momento). Y es que estamos ante algo realmente novedoso. Es un cambio brutal que, sin mediar palabra (verbal), puedas estar al corriente de que están haciendo algunos de tus amigos en este mismo minuto.
¿Y por qué gustan tanto las redes sociales, facebook, youtube, myspace, lastfm, tuenti….? Yo creo que por nuestra propia constitución. Ya lo decía Aristóteles: el hombre es un ser social por naturaleza. Nos gusta compartir, relacionarnos con nuestros amigos. Nada más y nada menos.
Dicho esto, las redes sociales son una herramienta más para relacionarnos con los demás. No tienen por qué gustar a todo el mundo. Se puede vivir perfectamente sin ellas. Aunque algunos vivimos mejor con ellas y, otros, quizás vivan peor.
Hablemos de los que viven peor. Internet, las redes sociales….: como todo en la vida, se puede hacer un buen o mal uso. Pasa lo mismo con la televisión, las videoconsolas, el alcohol, los puros, las discotecas, el deporte, los coches, el móvil, la coca-cola….¿Son buenos? ¿Muy buenos? ¿muy malos? Depende del uso que hagas. O del abuso, pues hay usos que pueden ser perjudiciales. Ya se está hablando de las adicciones digitales, y en particular de la adicción a las redes sociales, como en su momento se hablaba de la adicción al Messenger.
¿Qué es una adicción? ¿Soy adicto porque uso mucho las redes sociales, o porque hablo mucho por teléfono, o porque me desplazo normalmente en coche?. Vamos a las fuentes. La RAE define la adicción como hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos.
Por tanto, tienes un problema si las redes sociales, lejos de ser algo que se integra normalmente en tu vida, es algo que te domina y te impide hacer otras cosas, igualmente buenas necesarias: pienso por ejemplo en aquellos que, encerrados todo el día con su ordenador, nunca salen a tomarse una cerveza (o lo que sea) con sus amigos, a hacer deporte, a pasear, a irse “por ahí” de excursión, …Aquellos incapaces de emprender ningún trabajo serio porque necesitan constantemente distraerse. Aquellos que no ponen ningún interés en saludar a la panadera, a su vecino, que apenas hablan con su mujer/marido, que no cuidan a sus amigos…pero “coleccionan” ingentes cantidades de “amigos” en todo tipo de redes sociales. Es obvio que se pierden lo mejor de la vida y que, también, han perdido el norte.
Sin embargo, y sin entrar en porcentajes, creo que somos muchos los que convivimos de forma absolutamente natural con las redes sociales. Son parte de nuestro día a día. Más aún, las disfrutamos y mucho. Y seguimos sorprendiendo a aquellos que las ven como un pegote o añadido artificial.
Termino con algunos puntos concretos, también a colación de los comentarios de algunos amigos que ví ayer:
Me metí en facebook y me harté al tercer día porque me cosían a emails: configura tu cuenta (“configuración”, arriba a la derecha) y bloquea todas las “notificaciones” a tu email.
Hay poca intimidad. Además, no me hace gracia que mi jefe sepa tanto de mi: configura tu cuenta (privacidad) y restringe la vista de tu perfil solo a tus amigos. Hay muchos niveles de privacidad, de ti depende lo que verán o no.
Puedes perder mucho el tiempo. Sí, como con cualquier cosa que te guste, sea el Marca o la tele. Ten pues claro por qué y para qué usas facebook y cuáles son sus tiempos en tu día a día o en tu semana.
A pesar de todas estas cosas, hay gente que aún así no estará cómoda en esta (u otra) red social. A éstos/as les recomiendo que no se metan o, que si ya están dentro, que se den de baja. ¿Qué sentido tiene estar en un sitio que nos incomoda? Se puede vivir perfectamente bien sin ellas. Son un medio (uno más) y no un fin.
Podríamos seguir con más temas, pero mejor lo dejo aquí. Ya me he alargado demasiado.
Sobre este tema, recomiendo el artículo de Alejo Buxeres (Facebook y tu privacidad) y el de Pedro Canela (Redes sociales: año 2015)