Aunque ya se ha escrito mucho sobre el desenlace del anuncio de coca-cola, no me resisto a dedicarle un post. Me gusta demasiado para no hacerlo.
El slogan de la campaña, destapa la felicidad. Una vez más, la felicidad, la vida, la sonrisa como eje de campaña. La marca, Coca-Cola, (casi) no aparece hasta el final. Pero a nadie se le olvidará que es el anuncio de coca-cola, y mucho menos su propuesta para estos tiempos de crisis: qué es lo importante en la vida y qué no. Nos lo cuenta un simpático abuelito de 102 años, Josep Mascaró.
Emotional marketing, marketing de las emociones. Sin duda, este es el estilo del marketing y la publicidad del Siglo XXI. Anuncios que arranquen risas o sonrisas y que asocien la marca a valores positivos, a buenas sensaciones, a estilos de vida.
Coca-cola cautiva al consumidor, porque utiliza como motor de campaña una aspiración que compartimos todos, ser felices. ¿Cuántos anunciantes consiguen conectar tanto con sus consumidores? Además, el anuncio es una bocanada de aire fresco en estos tiempos de crisis que vivimos, donde mucha gente está sufriendo, muchas familias, muchas empresas, muchos autónomos….Y donde tenemos unos medios a veces imprudentes que siembran mucho pánico y pocas propuestas para salir del agujero. Y el pánico y el pesimismo no son buenos compañeros de viaje.
El anuncio de Coca-cola consigue abstraernos de nuestro drama diario, “encontrar sentimientos positivos o pequeños oasis dentro de la realidad cotidiana”, como apunta Leandro Raposo, Director creativo de McCann Ibéria. Y es que nos va bien que nos insuflen optimismo. La alegría, el optimismo, son buenos aliados para construir lo que sea. Y ahora más que nunca. Destapa la felicidad.



