Hace escasos meses que aterrizó en el sector del consumo de cosmética un nuevo modelo de negocio llamado sampling cosmético. ¿De qué se trata? De una caja que contiene entre 5 y 6 muestras y mini tallas de productos cosméticos variados (cuidado del cabello, cuidado del rostro, manicura, maquillaje…) que reciben las usuarias a través de una suscripción mensual que oscila entre los 10€ y los 15€ al mes.
La ventaja para la usuaria es poder recibir cada mes una cajita coqueta y bien presentada con productos cosméticos a los que dará más o menos uso según el caso, pero que contentan el deseo femenino de conseguir muestras de cremas y de probar productos nuevos. Para las marcas, este modelo representa un modo de llegar a miles de posibles futuras clientas y un escaparate perfecto para hacer branding a través de las menciones en blogs especializados y redes sociales. El boca a boca digital en su quintaesencia.




