Acabo de recibir una llamada en la oficina de un potencial Cliente. Hasta aquí todo fantástico. Después de las tradicionales presentaciones, me explica lo que quiere. No lo acabo de entender, me deja un poco KO… Le insisto de manera educada que me lo vuelva a explicar, que no lo he entendido (puede que sea yo, es lunes por la mañana). Me lo explica otra vez… sí, lo entendí bien la primera vez. Mmm, algo no funciona…

El potencial Cliente, gracias a un contacto que le ha comentado que nos dedicamos a “esto de Internet“, pedía presupuesto/propuesta para “borrar” todas sus menciones negativas que existen en la red. Ya ni me he atrevido a preguntar si era una persona o una marca. Amablemente le he dicho que (además de que no nos dedicamos a esto) no es el camino o solución ante su problema. Que existen alternativas para que dicha Reputación Corporativa Online sea/esté mejor gestionada, no solamente con las “tijeritas”. Su respuesta: “Es que existen muchos resultados (entiendo que en Google) que no nos gustan y preferimos borrarlos, nada más…” (más…)




